lunes, 16 de febrero de 2009

Un hombre de este mundo

Todos los días camino a mis actividades suelo caminar por una calle muy transitada de Alemania, lo que más me llama la atención es la cantidad de personas de diferentes orígenes y culturas que allí convergen por algún motivo, el hecho que estén allí no me extraña, sino más bien me da pie a que mi imaginación vuele pensando en los diversos motivos que los trajo hasta acá, en descubrir a través de sus rostros sus pensamientos, si vienen de lejos como yo, que los trajo, si están contentos. Es un universo de lo desconocido, que no había experimentado en el Perú. Quizás lo más parecido sea un paseo por la Plaza de Armas de Cusco, pero aún así la sensación es diferente, la mayoría de extranjeros que están acá no son simplemente turistas. La diversidad que hoy puedes encontrar en Alemania es impresionante. Esa sensación me llevo a explorar un poco mi propia historia, mis propios sentimientos y emociones.
He llegado a la conclusión que no podría denominarme simplemente como "peruano", sino más bien todo parece indicar que la definición más acertada para mí sería: "un hombre de este mundo". Y cuanto al mundo me refiero al Mundo completo.
Y a que me refiero con eso, pues permítanme explicarlo.

Si, nací en el Perú, pero tengo raíces en al menos 3 otros países. Estudié en un colegio de curas españoles y a mis amigos los llamaban “chino”, “negro”, “cholo” o “gringo”. De niño fui fan de los primeros animes japoneses. Adoro la comida peruana, pero no podría vivir sin un Chifa o las papas del McDonald’s. Me encantan los Chocolates, si son suizos o belgas mejor, pero preparados con Cacao ecuatoriano. Disfruto mucho una cerveza helada, mejor si es alemana. De vinos muchos: Sudafricanos, españoles y italianos mis favoritos. Cuando hace frio tomo un delicioso Café de Etiopía, pero un colombiano es también una buena alternativa. Me encanta el rock, el mejor es el inglés, pero mi banda favorita es australiana. Una Parrilla con los amigos ideal, mejor si el corte es argentino. Mis mejores vacaciones las pase en el Cusco, pero mi ciudad favorita es Buenos Aires. Si de autos he de hablar, me basta con los germanos. Todos mis equipos electrónicos dicen “Made in China”, pero diseñados en USA con programas de la India. En cuanto a la ropa, el algodón peruano es el mejor, pero en zapatillas, Nike son las más cómodas. A la hora de celebrar un Champagne es la natural elección. Gracia al gas de Rusia no me muero de frio en invierno. Soy fan de las películas de acción y a las americanas nadie les ganan, pero para una buena historia las francesas destacan. Planeo visitar algunas vez Tailandia y Egipto, pero cuando añoro mi casa, Lima invade mis pensamientos.

Como ven, hoy por hoy ya no podemos asociar nuestra existencia a un solo país, sino más bien empezar a reconocer nuestra diversidad, nuestra conexión directa o indirecta a todas las culturas, y sangres. El mundo de hoy es global y como tal debemos de reconocernos, como hombres de este mundo.

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